Publicidad Display

Display (Publicidad)

¿Qué es la publicidad display?

Uno de los términos más populares en el sector del marketing digital es, sin duda, la publicidad display, sus formatos y sus ventajas han tenido la culpa.

Pero, ¿de qué hablamos, exactamente, cuando mencionamos la publicidad de display?

Se trata de un formato publicitario online donde los anuncios se muestran en formato banner en las páginas de destino. Dichos banners están conformados por imágenes y texto. Es probable que, además, también incluyan audio, vídeo u otros formatos interactivos. Lo habitual es que los banners se coloquen en la parte superior o lateral de la página.

Dentro del mercado de la publicidad online participan tres actores, los protagonistas. Se trata de: anunciantes, páginas web o blogs donde aparecen los banners y las plataformas y redes de afiliados.

Cuando hablamos de redes de afiliados hacemos referencia a los intermediarios entre webmasters y anunciantes. En el momento en el que un webmaster quiere poner publicidad en su web o su blog, lo único que debe hacer es inscribirse en una de estas redes sociales (Google Adsense, por ejemplo), que gestionará el proceso recibiendo por este trabajo un porcentaje de los beneficios.

Otro de los actores protagonistas es el anunciante. Las redes de afiliación les permiten tramitar más fácilmente el proceso y seleccionar las webs y blogs en las que desean anunciarse.

Obviamente, cuanto más tenga que ver el tipo de producto o servicio que se publicita y la web en la que va a anunciarse, aumentará la efectividad del anuncio.

Modelos de publicidad de display

Existen cuatro modelos básicos. Cada uno de ellos dependerá de las preferencias del anunciante y los objetivos que pretenda. Lo ideal es hacer caso a las recomendaciones de los profesionales del marketing que vayan a encargarse de las campañas.

Coste por mil impresiones (CPM): el anunciante invertirá una determinada cantidad que se haya pactado previamente, cada vez que el anuncio se muestre 1000 veces en la plataforma.

Coste por clic (CPC): El anunciante paga cada vez que el usuario hace clic sobre su anuncio.

Coste por acción: el anunciante solo paga cuando el usuario efectúa una acción determinada, por ejemplo, al adquirir un producto. Los resultados del ROI pueden ser tremendamente beneficiosos con este modelo.

Tarifa plana: Se trata de pactar una cantidad fija por día de actividad de la campaña o por mes, sin importar los resultados. Antes de poner en marcha este modelo, hay que efectuar un análisis muy detallado para ver si puede resultar beneficioso para el anunciante.

Las ventajas del display

Una de las grandes ventajas del display es que se puede medir ya que, nos permite tener monitorizadas en todo momento las métricas clave: impresiones, frecuencia, CTR… para efectuar en tiempo real los cambios necesarios para optimizar los resultados de la campaña.

Otra de las grandes ventajas con la cuenta la publicidad de display es que tiene grandes posibilidades de segmentación. Las redes de afiliación facilitan a los anunciantes segmentar sus campañas con multitud de opciones para impactar en los lugares y a la audiencia más adecuada.

Para personalizar al máximo esta segmentación, también pueden realizarse acuerdos con blogs o webs individuales de alto tráfico.

Resulta muy visual ya que los banners están integrados en nuestras «rutinas» online. Al tratarse de un formato atractivo e incorporar en los últimos años a la publicidad de display vídeos y elementos interactivos, se convierten algo muy atrayente.

Pero, además, nos permite personalizar la forma de pago con las diferentes opciones mencionadas con anterioridad y que pueden adaptarse a los presupuestos y objetivos de cada cliente.

Funciona muy bien en campañas de retargeting. El funnel de conversión puede ser un proceso largo, así que es importante no perder ningún cliente potencial. Y para ello el retargeting es imprescindible.

Se trata de campañas que buscan recuperar a los usuarios que ya han estado previamente en la web, pero que, sin embargo, han abandonado sin efectuar ninguna compra.

Las campañas de retargeting de display nos ayudan a recuperar a estos contactos con mensajes personalizados que les animen a navegar de nuevo a nuestra web y realizar una compra.

Es contextual, es decir, no solo puedes (y deberías) publicar anuncios en páginas afines, sino que puedes llevar esta personalización al máximo nivel, para que los banners se integren y puedan interactuar con la web. Aprovechando bien todas estas opciones, la ratio de clics aumenta de forma constante, sin parar.

Muestra buenas simbiosis con el móvil. La publicidad de display es capaz de amoldarse a los nuevos tiempos y aprovechar las grandes ventajas que nos ofrecen los móviles. ¿El modo? Sencillo, combinando los banners con opciones de personalización para ofrecer contenidos personalizados.

¿Cuáles son los formatos display más habituales?

Existen dos tipos de banners según su categoría: animados o estáticos.

Los banners animados deben crearse en formato .GIF o flash. El primero nos da la opción de mostrarse en todo tipo de dispositivos y navegadores, mientras que el segundo cuenta con una mayor capacidad y calidad. Por este motivo, lo ideal es usar banners en flash con un backup en .GIF. En cualquier caso, la animación no debe superar los 30 segundos, y puede repetirse en loop.

En el caso de los banners estáticos estos pueden tener formato.JPG, .JPEG y .PNG. Aunque este último, cuenta con menor número de colores.

¿Qué tamaño y dónde debemos colocar los banners?

  • Superbanner. Se le conoce a menudo como megabanner, bigbanner o leaderboard, y suele estar ubicado en la cabecera de las páginas web, en la parte superior. Su tamaño estándar es de 728×90 píxeles. Algunas veces puede expandirse al pasar el ratón, y alcanzar los 728×180 píxeles. Otra opción mucho más llamativa es el Ceiling AD, que se coloca en la misma zona de la página y ofrece un gran número de opciones de personalización.
  • Floor AD. Situado en la parte inferior de las páginas web, tiene medidas estándar de 700×200 píxeles.
  • Robapáginas. Es un anuncio vertical que se coloca en lateral derecho de las páginas, aunque puede expandirse hacia la izquierda o hacia abajo.
  • Skyscraper. Es un formato clásico y sus medidas son de 120×600 píxeles. Lo hay en una versión más ancha, con 160×600.
  • Pre-roll. Resulta particular porque se muestra durante unos segundos antes de que se inicie la reproducción de los contenidos. El tamaño varía según las necesidades de la campaña, aunque su medida estándar es de 300×250 píxeles.
  • Skin. Es una personalización del header y los laterales del fondo de una web con las mismas imágenes y colores de la campaña. Su versión premium da la opción de incluir un vídeo en la cabecera o un formato dinámico.
  • Interstitial. Este tipo de banner oculta casi todo el contenido de la página, aunque cuenta con un botón para cerrarlo antes de que finalice. Llama mucho la atención de los usuarios, pero puede resultar excesivamente intrusivo.

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