Coste por clic

CPC (Coste Por Clic)

¿Qué es el Coste por Clic?

A pesar de ser uno de los términos más comunes en el sector del marketing digital no todo el mundo tiene claro qué es el Coste por Clic (CPC), así que, ha llegado el momento de definirlo de manera sencilla para que no queden dudas.

El Coste por Clic no es más que un indicador de rentabilidad o modelo de coste que funciona mediante el pago de un importe por cada clic conseguido en anuncios. Lo más habitual es que con cada clic se logre una visita a la página web anunciada.

Si los anuncios, además se han diseñado especialmente para aparecer en dispositivos móviles con la opción de realizar llamadas, existe la posibilidad de que, al hacer clic, se pueda efectuar una llamada directamente al negocio.

Un modelo rentable

Cuando el usuario hace clic en un anuncio de una marca, lo habitual es que tenga algún tipo de interés por ella, es decir, el tanto por cien de conversión de visita en cliente, aumenta notablemente si lo comparamos con el modelo de coste por impresión, que solamente asegura impresiones del anuncio Coste por Clic (CPC).

Para que este modelo resulte rentable es fundamental que el anunciante observe sus estadísticas de tráfico e identifique el porcentaje de visitas que convierte finalmente en cliente.

Dentro del Coste por Clic, es básico saber diferenciar la fuente de la visita. Si la visita procede de un buscador, su conversión será más alta que si proviene de una campaña de banners, ya que el usuario se ha encargado de hacer una búsqueda relacionada con el anuncio, lo que expresa un interés, mientras que los anuncios de banners se muestran a todos los usuarios, los que pueden estar interesados en el producto o servicio, y los que no.

La gran mayoría de plataformas publicitarias actuales como Google Ads, Facebook Ads, Twitter Ads, Bing Ads,etc, basan un alto porcentaje de sus campañas en modelos de coste CPC, aunque también hay más alternativas en función del formato del anuncio o de los tipos de campañas.

Si hacemos una comparativa del marketing tradicional, el CPC es lo que estamos dispuestos a pagar por cada usuario que accede a nuestra tienda, se inscribe en una base de datos para recibir mailings, etc.

Algunos ejemplos de CPC

Una empresa de delivery, publicita sus servicios a través de anuncios con una estrategia de puja CPC. El anuncio se ha mostrado 1.500 veces y la página web de la empresa ha recibido 50 visitas procedentes del anuncio. Si el coste CPC es de 0,25€, con 50 clics obtenidos el coste será:

0,25€ x 50 = 12,5€

Una empresa de alquiler de autocaravanas efectúa una campaña determinada de anuncios para dispositivos móviles con posibilidad de realizar llamadas. La campaña, que se anuncia para usuarios en un radio de 20km de distancia del aeropuerto de Barcelona, muestra los anuncios 500 veces, se han realizado 20 clics y la empresa ha recibido 15 llamadas. El CPC es de 0,50€, con lo cual, al recibir 20 clics, el coste total en este caso, será el siguiente:

0,50€ x 20 = 10€

Además de los clics recibidos, en ambos casos, los usuarios también han sido impactados por las impresiones de los anuncios, sin que esto repercuta en gasto adicional para el anunciante.

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